# Cuando tu cliente la comparte adentro de su empresa

**Tu contacto no decide solo. Cuando le pasa la propuesta a su jefe, a compras o a finanzas, es cuando el trato avanza — y es el momento en el que con un PDF te quedabas ciego. Aquí lo ves.**

## El botón Compartir de la barra

Abajo del documento, en la barra de Cartaventa, tu lector ve **Compartir**. Escribe los correos de sus colegas (hasta 5 por envío) y a cada uno le llega **su propia liga**, igual que a él.

En tu tablero, la columna **Invitó** te dice quién invitó a quién: "Ana → invitó a Luis y a Carmen". Una sola profundidad; no hay árbol de atribución.

Esta es, en la práctica, la señal más valiosa que da Cartaventa. Que tu contacto invite al director de finanzas un martes en la noche te dice más del avance del trato que tres correos de seguimiento.

## Cuándo apagarlo

En el detalle del documento, la tarjeta **Compartir desde la barra** enciende y apaga ese botón. Apagado, el botón desaparece de la barra y **solo tú das acceso**; lo que ya compartiste sigue abriendo.

Apágalo cuando el documento lleve precios especiales, condiciones que no quieres que circulen, o cuando estés en una licitación donde cada persona con acceso importa. Déjalo encendido el resto del tiempo: le estás quitando fricción justo a la persona que está vendiendo por ti adentro.

## Si en vez de compartir, reenvía su liga

Depende de la restricción del documento:

- **En estricta**, el colega no entra con la liga de Ana. Ve **Abrir el documento**, y al tocarlo le pedimos un código que le llega *a Ana*. En esa misma pantalla puede escribir su correo y pedir acceso: te queda como solicitud, y a él no se le manda nada hasta que tú apruebes. La excepción es que el colega la abra antes que Ana: entonces él se queda con el toque, Ana entra con código, y tú lo ves como «en 2 navegadores».
- **En estándar**, el colega entra, pero **con la identidad de Ana**: sus aperturas se cuentan como de ella y no aparece nadie nuevo en tu lista. Es para el material que quieres que circule.

En los dos casos, lo que conviene es que tu contacto use el botón **Compartir** de la barra: cada quien recibe su propia liga y tú ves quién invitó a quién.

## Solicitudes de acceso

Cuando alguien llega a la dirección del documento sin tener liga —porque le reenviaron tu correo, porque vio la dirección en una pantalla compartida en una junta— no ve la propuesta. Ve una pantalla donde puede **pedir acceso** con su correo.

Si llegó con una liga reenviada, la solicitud lo dice: *«llegó con la liga de Ana»*. Es un hecho, no una acusación: no sabemos si Ana la reenvió o si la liga se fugó. Si llegan varias en pocos minutos —una liga que cayó en un grupo—, te avisamos en un solo correo.

Esas solicitudes aparecen en el detalle del documento, con dos botones:

- **Aprobar** le manda su propia liga. Desde ese momento es un destinatario más, con su fila y su contador.
- **Descartar** la quita de la lista. No se le avisa nada.

Si alguien a quien ya le habías quitado el acceso vuelve a pedir, su solicitud viene marcada como **revocado antes**. Es a propósito: aprobar sin fijarse le devolvería un acceso que tú quitaste por algo.

## Qué sigue

[Quitar el acceso y archivar](/guias/quitar-acceso-y-archivar).
